Nuestros servicios

Te ayudamos a lograr el sueño de tener un bebé de forma ética, y con un trato totalmente personalizado con nuestro programa de acompañamiento REN.

Contamos con servicios de baja complejidad como coito programado e inseminación intrauterina, y servicios de alta complejidad como una fertilización in vitro, estudios genéticos y selección de sexo.

Nuestros servicios

Te ayudamos a lograr el sueño de tener un bebé de forma ética, y con un trato totalmente personalizado con nuestro programa de acompañamiento REN.

Contamos con servicios de baja complejidad como coito programado e inseminación intrauterina, y servicios de alta complejidad como una fertilización in vitro, estudios genéticos y selección de sexo.

Coito programado

También conocido como Coito Dirigido, es una sencilla técnica de reproducción asistida, basada en el control de la ovulación para determinar el momento ideal para tener relaciones sexuales, para con ello lograr tú embarazo.

También conocido como Coito Dirigido, es una sencilla técnica de reproducción asistida, basada en el control de la ovulación para determinar el momento ideal para tener relaciones sexuales, para con ello lograr tú embarazo.

Inseminación intrauterina (artificial)

Es un procedimiento que consiste en depositar espermatozoides capacitados en el conducto genital femenino, sin contacto sexual, con el objetivo de lograr un embarazo.

Las indicaciones para poder someterse a este procedimiento son:

  • Alteraciones ovulatorias: problemas con los ciclos menstruales
  • Una trompa de Falopio obstruida
  • Más de 1 año sin lograr el embarazo
  • Alteraciones o problemas en el cuello uterino
  • Disfunción sexual en la eyaculación
  • Parejas homoparentales de sexo femenino
  • Mujeres sin pareja

Es importante recordar que, para conocer las probabilidades de éxito y, saber si tú y tu pareja son candidatos a este tratamiento, es necesario acudir una valoración con un especialista en infertilidad.

Es un procedimiento que consiste en depositar espermatozoides capacitados en el conducto genital femenino, sin contacto sexual, con el objetivo de lograr un embarazo.

Las indicaciones para poder someterse a este procedimiento son:

  • Alteraciones ovulatorias: problemas con los ciclos menstruales
  • Una trompa de Falopio obstruida
  • Más de 1 año sin lograr el embarazo
  • Alteraciones o problemas en el cuello uterino
  • Disfunción sexual en la eyaculación
  • Parejas homoparentales de sexo femenino
  • Mujeres sin pareja

Es importante recordar que, para conocer las probabilidades de éxito y, saber si tú y tu pareja son candidatos a este tratamiento, es necesario acudir una valoración con un especialista en infertilidad.

Banco de gametos

Contamos con un área especializada para el almacenamiento y conservación de óvulos y esperma.

Contamos con un área especializada para el almacenamiento y conservación de óvulos y esperma.

Fertilización in vitro

(alta complejidad)

Es un tratamiento de alta complejidad que se adecúa al diagnóstico especifico de cada pareja. Consiste en cuatro etapas:

  1. Estimulación ovárica: se estimulan los ovarios a través de medicamentos.
  2. Captura ovocitaria:  se procede a extraer los óvulos vía vaginal.
  3. Fertilización In Vitro: se une el espermatozoide y el óvulo para formar un embrión.
  4. Transferencia embrionaria: se implanta el embrión dentro del útero. *

(*) Las cuatro etapas se realizan en aproximadamente entre 10 y 12 días.

Es un tratamiento de alta complejidad que se adecúa al diagnóstico especifico de cada pareja. Consiste en cuatro etapas:

  1. Estimulación ovárica: se estimulan los ovarios a través de medicamentos.
  2. Captura ovocitaria:  se procede a extraer los óvulos vía vaginal.
  3. Fertilización In Vitro: se une el espermatozoide y el óvulo para formar un embrión.
  4. Transferencia embrionaria: se implanta el embrión dentro del útero. *

(*) Las cuatro etapas se realizan en aproximadamente entre 10 y 12 días.

Genética reproductiva

En muchas ocasiones, la infertilidad está relacionada con problemas genéticos. Si estas alteraciones se diagnostican a tiempo, la probabilidad de embarazo puede ser superior a 60 % y las probabilidades de que el bebé nazca sano pueden ser de más de 80 %.

Dadas estas circunstancias, antes de la implantación es necesario identificar el número adecuado de cromosomas. Contar con esta información aumentará las probabilidades de éxito de dicho procedimiento y de los tratamientos de fertilidad.

En el Centro de Fertilidad IECH contamos con la infraestructura para realizar todas las pruebas genéticas en el área reproductiva.

Diagnóstico genético preimplantación PGD/PGS

Es el análisis genético de los embriones que se obtienen en la etapa de blastocisto (día 5) de un tratamiento de reproducción asistida (fertilización in vitro) para ayudar a que el bebé nazca sano.

  • Se realiza una biopsia de las células del embrión.
  • Permite identificar alteraciones genéticas en los embriones antes de la transferencia.
  • Aumenta de forma significativa los porcentajes de embarazo y de bebés sanos al nacer.

Las principales situaciones en las que se recomienda aplicar esta prueba, son:

  • Fallas en la implantación: Se han realizado dos o más transferencias de embriones de buena calidad y no se implantan. El factor endometrial y las anomalías cromosómicas afectan la capacidad de implantación del embrión.
  • Edad materna avanzada: El riesgo de anomalías cromosómicas en embriones y la probabilidad de abortos durante el primer trimestre aumenta con la edad, en especial a partir de los 40 años.
  • Abortos de repetición: Pacientes que han sufrido dos o más abortos espontáneos durante el primer trimestre.
  • Ciclos de fertilización in vitro fallidos: Casos en los que no hay embarazo pese a que la calidad embrionaria y endometrial es buena.
  • Infertilidad masculina: Alteraciones en la calidad espermática pueden condicionar la formación de embriones anormales en los cromosomas.
  • Embarazos previos con anomalías cromosómicas, bebés con anomalías genéticas o malformaciones previas.

En muchas ocasiones, la infertilidad está relacionada con problemas genéticos. Si estas alteraciones se diagnostican a tiempo, la probabilidad de embarazo puede ser superior a 60 % y las probabilidades de que el bebé nazca sano pueden ser de más de 80 %.

Dadas estas circunstancias, antes de la implantación es necesario identificar el número adecuado de cromosomas. Contar con esta información aumentará las probabilidades de éxito de dicho procedimiento y de los tratamientos de fertilidad.

En el Centro de Fertilidad IECH contamos con la infraestructura para realizar todas las pruebas genéticas en el área reproductiva.

Diagnóstico genético preimplantación PGD/PGS

Es el análisis genético de los embriones que se obtienen en la etapa de blastocisto (día 5) de un tratamiento de reproducción asistida (fertilización in vitro) para ayudar a que el bebé nazca sano.

  • Se realiza una biopsia de las células del embrión.
  • Permite identificar alteraciones genéticas en los embriones antes de la transferencia.
  • Aumenta de forma significativa los porcentajes de embarazo y de bebés sanos al nacer.

Las principales situaciones en las que se recomienda aplicar esta prueba, son:

  • Fallas en la implantación: Se han realizado dos o más transferencias de embriones de buena calidad y no se implantan. El factor endometrial y las anomalías cromosómicas afectan la capacidad de implantación del embrión.
  • Edad materna avanzada: El riesgo de anomalías cromosómicas en embriones y la probabilidad de abortos durante el primer trimestre aumenta con la edad, en especial a partir de los 40 años.
  • Abortos de repetición: Pacientes que han sufrido dos o más abortos espontáneos durante el primer trimestre.
  • Ciclos de fertilización in vitro fallidos: Casos en los que no hay embarazo pese a que la calidad embrionaria y endometrial es buena.
  • Infertilidad masculina: Alteraciones en la calidad espermática pueden condicionar la formación de embriones anormales en los cromosomas.
  • Embarazos previos con anomalías cromosómicas, bebés con anomalías genéticas o malformaciones previas.

Cirugía reproductiva (microcirugía)

Reversión de Salpingoclasia

También conocida como Reanostomosis Tubaria, es una cirugía que se realiza principalmente en mujeres que han sido sometidas a una salpingoclasia después de su último parto o cesárea, y que por diferentes situaciones desean lograr un nuevo embarazo.

Es importante recordar que, antes de la cirugía, es necesaria una evaluación médica por un médico especialista en reproducción, pues él te indicará si eres candidata a este procedimiento, el pronóstico y la probabilidad de lograr un embarazo después de la cirugía.

Histeroscopia diagnóstica y operatoria

Es un procedimiento ambulatorio que permite evaluar la cavidad uterina mediante la visualización directa a través de un endoscopio, el cuál se introduce a través del cuello uterino.

Normalmente, el procedimiento se lleva a cabo cuando hay alteraciones que impiden la implantación de los embriones o que ponen en riesgo los embarazos, por ejemplo: pólipos endometriales, miomas intrauterinos, sinequias o adherencias uterinas, sangrado uterino anormal, fallas previas de implantación o antes de comenzar un procedimiento de fertilización in vitro.

Reversión de Salpingoclasia

También conocida como Reanostomosis Tubaria, es una cirugía que se realiza principalmente en mujeres que han sido sometidas a una salpingoclasia después de su último parto o cesárea, y que por diferentes situaciones desean lograr un nuevo embarazo.

Es importante recordar que, antes de la cirugía, es necesaria una evaluación médica por un médico especialista en reproducción, pues él te indicará si eres candidata a este procedimiento, el pronóstico y la probabilidad de lograr un embarazo después de la cirugía.

Histeroscopia diagnóstica y operatoria

Es un procedimiento ambulatorio que permite evaluar la cavidad uterina mediante la visualización directa a través de un endoscopio, el cuál se introduce a través del cuello uterino.

Normalmente, el procedimiento se lleva a cabo cuando hay alteraciones que impiden la implantación de los embriones o que ponen en riesgo los embarazos, por ejemplo: pólipos endometriales, miomas intrauterinos, sinequias o adherencias uterinas, sangrado uterino anormal, fallas previas de implantación o antes de comenzar un procedimiento de fertilización in vitro.